La Navidad llega al Parque Warner


La navidad es sinónimo de familia y amigos, de cenas y comidas, es tiempo de luces y belenes y es el momento perfecto para sufrir los gastos típicos de estas fechas y sus consecuencias para nuestros bolsillos.

Sin embargo, si estás en Madrid y quieres invertir en una dosis intensiva de felicidad para todas las edades o quieres vivir estas fechas en todo su esplendor,  el Parque Warner es una opción más que recomendable.

Durante el mes de diciembre y hasta reyes, el parque se engalana con una decoración y una ambientación mágica ofertando gran variedad de nuevos espectáculos navideños que se mezclan con los personajes de siempre (vestidos para la ocasión) y donde no falta de nada, desde la nieve artificial, a villancicos, pasando por miles de luces que envuelven fachadas y jardines, sin olvidar cajas de regalos (de atrezo) por doquier, arboles decorados y muñecos de nieve gigantescos. 

El parque está divido en 5 grandes áreas:

HOLLYWOOD BOULEVARD: Nada más acceder a las instalaciones por la entrada principal. En esta sección recorreremos un paseo de la fama al estilo WB. Entre las atracciones de esta parte destacan el Teatro Chino 3D, una réplica exacta del Grauma’s Chinese Theatre de California. La entrada al teatro es una enorme pagoda china. En realidad este edificio es un cine donde podrás disfrutar de algunas de las aventuras y últimos estrenos en 3D de la marca.

Además del teatro, este paseo destaca por convertirse en el escenario callejero principal en el que los personajes de  Looney Tunes y un cuerpo de baile te dan la bienvenida y te preparan para lo que te espera.

MOVIE WORLD STUDIOS: ¿quieres vivir en vivo un rodaje?, pues este es el sitio donde podrás recrearte con actores y especialistas jugándose el tipo en el Teatro de Especialistas, el Hotel Embrujado y donde encontrarás una montaña rusa solo apta para valientes, Stunt Fall.


En esta área también se encuentra “Oso Yogui”, una atracción acuática ambientada en Jellystone Park (sólo en verano).


La zona discurre por un típico barrio residencial de New York hasta llegar a “Loca Academia de Policía”, un espectáculo para los amantes de la acción y los coches.

SUPER HEROES WORLD: Una de las zonas más espectaculares del Parque Warner Madrid. En sus calles identificarás Metrópolis y Gothan City y te toparás con  sus protagonistas principales, Superman y Batman.

Las atracciones con las que cuenta este espacio son “Superman – Atracción de Acero”, prepara tus cuerdas vocales para gritar a todo pulmón, “Batman – Arkham Asylum” por si aún te queda una pizca de adrenalina en el cuerpo (con opción de realizarla de forma tradicional o inmersiva VR utilizando gafas de realidad ampliada).

Lo más curioso de Super Heroes World, es que aúna otras muchas atracciones en un muy poco espacio como son las “Sillas Voladoras de Mr. Freeze”, los “Coches de Choque de El Joker” y el icono del parque, la extraordinaria caída libre de “La Venganza del Enigma” que con sus 115 metros se convierte en la atracción más alta de Europa.
Como en el resto de áreas temáticas, también hay espectáculos que recrean famosas escenas de las películas de la marca: “Gothan City Stunt Show”.

OLD WEST TERRITORY: El espíritu del lejano oeste llega a la capital de la mano de esta área temática. Un poblado que recrea un escenario de western al que no le falta detalle que cuenta con atracciones ambientadas en la época como el “Coaster Express” los “Carros de la Mina” y las acuáticas “Cataratas Salvajes” o “Río Bravo”.


Entre los espectáculos de este espacio cabe destacar Expediente Warren – Pasaje del Terror

CARTOON VILLAGE: Un sitio diseñado a medida de los más pequeños protagonizado por los personajes de Looney Tunes. La Casita de la Abuelita (hogar de Piolín y del Lindo Gatito), La Madriguera de Bugs Bunny y el Camerino del Pato Lucas se convertirán en visita obligada si visitas el parque con los pequeños de la casa.

Las atracciones de esta zona no son tan adrenalinicas  como las del resto de PW pues su objetivo no es poner a prueba el valor de sus pasajeros si no que están destinadas al entretenimiento de los peques. Las tazas y la casa de Scooby-Doo, el Convoy de Camiones, el Carousel, la Academia de Pilotos y la Escuela de Conducción de los Picapiedra, los Cohetes Espaciales, el Paseo en Autobús, los Helicópteros… y un largo etcétera que también incluye atracciones acuáticas como los Rápidos ACME o Los Juegos del Agua te ocuparán gran parte de la jornada si los que te acompañan no superan el metro cuarenta.

Agradecemos a musement habernos permitido disfrutar de esta experiencia, nuestro primer parque de atracciones en familia. En su web puedes adquirir tus entradas tanto para este parque como de una amplia gama de actividades por todo el mundo.

Aunque visitamos PW en temporada superalta, nos las apañamos bastante bien en la zona de Cartoon Village y Telma disfrutó de varias atracciones diseñadas a la medida de adictos a bajas dosis de adrenalina donde pasamos varias horas a buen ritmo disfrutando de algunas actuaciones en vivo y la compañía esporádica de un personaje famoso y sin despeinarnos demasiado por la velocidad de allá donde nos subíamos se nos hizo de noche y con la oscuridad llega la verdadera explosión de Navidad que andábamos buscando.



El Parque Warner cuenta con una nutrida oferta de espectáculos todo el año que, como todo, engorda en navidad con manjares musicales como The Christmas Musical y El Coro de las Estrellas, cuentacuentos como “Un Cuento de Navidad” (todos ellos con varios pases diarios) y una decoración navideña que te dejará en muchas ocasiones con la boca abierta.
Parque Warner no nos ha defraudado pese a que también tiene sus contras:

Las colas: elegimos un mal día (fiesta de la constitución) pensando que podríamos aprovechar la desbandada de madrileños que se produce cuando hay más de tres días de fiesta, sin caer en la cuenta que el resto de España aprovechan este puente para disfrutar plenamente de la navidad en la capital.

Te cobran hasta por la sombra, concretamente 2€ por dejar el coche bajo techo y 10 más por el mero hecho de aparcar.

No dejan meter comida ni bebida del exterior: o por lo menos eso habíamos leído, pero al final parecía ser un mito (por lo menos ese día tan concurrido) y fuimos los únicos visitantes que no llevábamos nada que llevarnos a la boca, incluso escondimos una botella de agua en el carrito de la niña a modo de contrabando por miedo a que nos la confiscaran y pagamos cara esta cobardía y también pagamos cara sus consecuencias: menús de dudosa calidad/precio.

Poder evitar las colas pagando: los privilegios son algo que no se debería comprar ni vender

El disparatado precio de las fotos de recuerdo

Volveremos, claro que volveremos porque,  pese a todo, un parque como este debe disfrutarse a muchas edades y en diferentes épocas del año para sacarle todo su jugo.

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