Asturias, un lugar al que siempre volver

Unos días en familia por Asturias es una verdadera PAUSA, justo lo que necesitábamos tras volver a vivir en Madrid con todas sus consecuencias, además, desde nuestro Asturias a ritmo de bebé por la costa oriental asturiana y los Lagos de Covadonga, sabíamos que teníamos que volver.



Uno de los efectos secundarios de la capital es que si le sumas un puente el resultado se va a acercar mucho a un atascazo,  y a mí personalmente me gustan menos las retenciones que madrugar. Esta afición de esperar a que dios me ayude por el  mero hecho de adelantar el despertador, no es compartida por el sector femenino de esta unidad familiar que prefieren seguir planchando oreja más de la mitad de camino.

NUESTRO ALOJAMIENTO

Gran parte de la culpa de que este viaje nos haya sabido a gloria la tiene el alojamiento donde reservamos. 


Nos alojamos en los Apartamentos rurales las Vegas de Cardeo, a unos 20 min en coche de Oviedo. 7 apartamentos inspirados en 7 comunidades autónomas y nos tiene que tocar justo en la que vivimos. Supongo que el destino quiso que nos sintiéramos como en casa, pero ojalá en casa nos sintiéramos habitualmente así, difícilmente los 70 metros habitables donde residimos ganen a la hectárea de pradera con parque infantil y río natural donde nos quedamos.
Para colmo, el apartamento tenía una decoración muy chula (mezclando el cocido madrileño con los rascacielos),  era muy cómodo, práctico y moderno,  y está equipado con todo lo que se puede necesitar para pasar unos días con niños, o media vida, pero para eso tendría que ampliar armarios.

Hay zona de barbacoa y disponen de trona, cuna y bañeritas para los pequeños huéspedes.
Si el interior del apartamento incitaba a no salir, el exterior y el entorno te quitaban las ganas de volver a entrar, es más me quitaron las ganas de ver los 3 capítulos de la última temporada de Juego de Tronos que llevé descargados. Ya habrá tiempo de disfrutar de Daenerys Targaryen cuando vuelva, porque ahora era el momento disfrutar por horas del sonido de los cencerros, los pájaros, el murmullo del río y del silencio que se hacía al caer la noche.

Vecinos de nuestro alojamiento
El jardín. Ha sido el viaje de los Dientes de León
El entorno de Cardeo también ofrece posibilidades muy interesantes en los alrededores como por ejemplo tomarte un tentempié en el Área Recreativa de los Alfilorios y rodear el estanque para alcanzar Peñerudes y su famoso, pero esquivo, Torreón de Peñerudes ( o lo que queda del él)


Otra opción es subir a pié hasta la Ermita de Santa Cecilia en el Vallín. En esta ruta si te sales de la carretera encontrarás senderos de cuento de hadas.

OVIEDO
Oviedo es de ese tipo de ciudades que tienen pinta de ser un buen sitio para vivir, además de no ser demasiado grande, cuenta con muchos atractivos que merecen ser descubiertos.

La visita la teníamos muy bien planificada, habríamos aparcado en un parking del centro del que nos dieron un ticket descuento del 10% en el alojamiento de no haberlo perdido. Al final aparcamos en el primero que encontramos. Solo recuerdo que no fue demasiado caro por tener el coche a buen recaudo casi todo el día.

La idea fue hacer ruta circular que recogiera los puntos que consideramos más interesantes.
Nosotros empezamos por la Plaza del Fontan. Una construcción a modo de corrala de lo que en su día fue una charca de donde se abastecían los primeros ovetenses. Hoy es un lugar muy curioso y concurrido en el que todos los bajos son restaurantes con mesas exteriores o comercios.

Alrededor de esta plaza, todos los jueves, sábados y domingos se monta un mercado al aire libre, además podemos encontrar la plaza cubierta de abastos.
De aquí nos dirigimos hasta la Plaza de la Constitución, la Plaza Trascorrales hasta llegar a la Plaza de la Catedral.
Bajamos por la Calle Gascona (famosa por las sidrerías), torcimos por el Teatro Campoamor y recorrimos parte de la famosa Calle Uria hasta llegar a la estatua de Woody Allen.

La mejor forma de terminar la visita por el centro de Oviedo es descansar un poco en el Campo de San Francisco sentados en un banco junto a Mafalda, la nueva amiga de Telma.

Para bajar el cachopazo lo mejor es dar un paseo por los senderos asfaltados del precioso Parque de Invierno, a las afueras de la ciudad y que los pequeños tengan dulces siestas en el carrito y dulces despertares en los columpios. Aunque todo hay que decirlo, es enorme pero poco poco aprovechado para zonas infantiles. 
Parque de Invierno de Oviedo
Parque de Invierno
SENDA DEL OSO

O mejor dicho un suave descenso por una de las primeras y más bellas vías verdes de España.

Bajar en bicicleta por esta antigua vía de ferrocarril es considerado por Tripadvisor  como “la mejor cosa que hacer en Asturias” y aunque yo no soy muy amigo de este tipo de rankings, he de reconocer que seguramente  tienen razón.

El itinerario más recomendado para hacer con niños es el 1. Arranca desde Entrago, dónde hay varias empresas de alquiler de bicicletas, nosotros las cogimos en TraverAstur, 18€ por una bici de calidad en perfectas condiciones y la posterior subida en bus desde el final de la ruta (que uno ya está mayor para marcarse después, 18km de subida) no me parece un precio muy descabellado. Sin embargo, 12 eurazos por una sencilla sillita de niño sí que me parece aprovecharse un poco.


La ruta en sí es una verdadera pasada para los pequeños y para los mayores. Discurre siguiendo el cauce del río Trubia,  pasa por un montón de zonas boscosas, túneles y puentes hasta llegar, primero a Proaza  para terminar en Villanueva, donde se encuentra el Cercado del monte Fernanchin, hogar de Paca y Molina, las osas. No soy muy partidario de disfrutar de animales en semilibertad, pero en este caso es diferente ya que estos dos ejemplares no podrían sobrevivir por sí mismos en su hábitat natural.


CUDILLERO
En un primer momento no estaba entre nuestros planes visitar esta villa pesquera. En la preparación de nuestro viaje priorizábamos invertir tiempo en conocer Somiedo o la ruta del Alba en el Parque Natural de Redes que leímos en el blog de Trotajoches, pero estando tan cerca del mar y de uno de los pueblos marineros más bonitos de España no pudimos resistirnos a la idea de acercarnos a Cudillero.


Sin miedo a equivocarme puedo asegurar que su visita es un acierto, desde la típica postal del pueblo en forma de anfiteatro frente al mar,  hasta las vistas desde el Mirador de la Garita o del Mirador de la Atalaya y pasando por todas sus callejuelas para terminar o empezar, en la Plaza de San Pedro.

Cudillero
Cudillero es uno de los grandes imprescindibles de Asturias.
Cudillero

En fin, como has podido ver Asturias es un un lugar al que siempre volver.

Y lo haremos….

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