Una odisea en la mochila



Salgo al balcón para tener un punto de partida con el que comparar. El luminoso de la farmacia de la esquina marca 40°C y las 16:38 alternativamente.

Me empapo de la flama procedente de la calle para poder hacerme una idea de lo que pueden ser una mínima de 16°C tal y como indica la guía de mi destino.

Con este calorazo, me cuesta imaginarlo, pero creo que es un frío del carajo.

De inmediato  dejo de leer el apartado de “Clima” para embarcarme en una preparación de maleta virtual en mi imaginación:

Duración del viaje: 7 días = 7 calzoncillos y 7 pares de calcetines. Pero siempre me sobran, así que 5c+5 pares de c. En caso de catástrofe intestinal o meteorológica me tocará hacer una pequeña colada en el lavabo del hotel con el gel de baño.

Probabilidad de lluvia: 50%. Chubasquero porque con la suerte que tengo lloverá sólo la mitad de cada día, casualmente la mitad que me pilla en la calle.

Cortavientos, porque viene muy bien para cortar los vendavales exagerados que son algunos aires acondicionados.

Una “manguita larga” porque por las mañanas refresca.

3 “camis guapas” para que la gente que vea las fotos en las que aparezco se fije más en los diseños que en careto demacrado que me provoca estar de viaje y no estarlo.

Un pañuelo para protegerte la garganta y dar bien el cante.

Accesorios básicos de primera necesidad:

Pijama, mi toque clásico

Chanclas/sandalias, indispensables

Gafas de sol, para proteger de su nombre y del mencionado demacramiento facial

Gorra/Gorro, y así no hay que echar el pesado peine en la mochila.

Pareo, para tumbarte sobre él en la playa (poco probable a 16°C) o bajo él en las cabezadas de aeropuerto.

Bolsa de aseo, El tamaño de este elemento se ve claramente influenciado por el género del propietario. En mi caso gel-champú, dentífrico, cepillo y desodorante son más que suficiente, porque yo creo en la belleza interior y en que lo importante es gustarse a uno mismo.

En esta submaleta no son imprescindibles:

Artículos de afeitado: de 0 a 7 días es tolerable, e incluso vas a la moda. Más de una semana deja de ser tolerable pero te da un toque Hipster muy cool. Afeitarse antes del viaje es muy conveniente para camuflarte detrás de un culito de bebe de cara a pasar la aduana.

Peine: Sustituido por gorra/gorro

Colonia: a mi me gusta mi olor, a los demás no lo sé, no obstante si empieza a no gustarme mi aroma siempre nos quedará el consuelo del desodorante y la costumbre como antídoto.

Electrónica y recursos energéticos. Conforme nuestra vida se hace más fácil, este punto se complica, es decir, hace años un simple libro bastaba, hoy en día un ebook, una tablet, móvil, objetivos fotográficos, lector de tarjetas, cámaras y sus respectivos accesorios, baterías, cargadores y un millón de cables y adaptadores son elementos de primera necesidad.

Toalla; no cabe, el pareo servirá.

Cositas inútiles que siempre buscas un momento para usar y así justificar haberlas traído; linterna, brújula, catalejo, cuerda…

Ufff, hacer la mochila es agotador incluso cuando se hace en la imaginación, pero ya he terminado y así puedo relajarme continuando con la lectura de mi magnifica guía por dónde la dejé…

Temperatura máxima, 26°C – ostia, qué calor, tendré que empezar de nuevo para hacerle hueco al bañador…

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De patitas en el mundo nace porque no somos los únicos a los que les gusta compartir el espíritu de VIAJAR y todo lo que esté relacionado. Ni somos los únicos a los que les importa pagar “de más” en sus escapadas porque hay que renunciar a muchas cosas para poder ahorrarlo Tampoco somos únicos por amar a los animales y considerar su mascota como uno más de la familia. Y por supuesto, no somos los únicos padres que no quieren renunciar a sus pasiones e intentan que todo encaje. Marta y David no somos los únicos que tienen un blog de viajes, pero nosotros lo necesitamos para hablar de todas estas cosas.

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